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1550 -1821 Asimilación de occidente.
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Transplante y asimilación
El transplante y asimilación de los valores de la pintura europea fue la base para el desarrollo de una expresión
propia ejecutada por los pintores activos en la Nueva España, en la que poco se aprovecharon los materiales y
tecnicas indígenas. Se impulsó así la pintura de filiación manierista traída por los conquistadores ,
impregnada con rasgos flamencos e italianizantes. Entre las últimas décadas del siglo XVI y las
primeras del siglo XVII se produjo el relevo natural de aquellos experimentados artistas europeos por otra
generación de jóvenes pintores nacidos ya en el virreinato.
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Contrastes lumínicos y de color
En la pintura de mediados del siglo XVII se produjo un cambio en el lenguaje pictórico con la introducción
de juegos de luces y sombras, lo cual resultó en obras de gran fuerza y veracidad en el tratamiento de
rostros y telas. Esta tendencia de la escuela sevillana hacía representaciones naturalistas y el empleo de
modelos inspirados en la producción del flamenco Rubens desempeñaron un papel decisivo en el ámbito
artístico novohispano. En el último tercio de la centuria, se dio un cambio estilístico rumbo
a una expresión más fastuosa, ligera y dinámica, que alcanzó un momento de esplendor en el cual destacaron pintores
como Juan Correa, Cristóbal de Villalpando y los hermanos Rodríguez Juárez.
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Reelaboraciones y novedades pictóricas
Los cambios producidos en España con el relevo dinástico de los Asturias por los Borbones significó en el campo de
las artes la introducción gradual de notas afrancesadas que desde 1720 comenzó a producir cambios en la orientación
de la pintura virreinal. La expresión pictórica novohispana del siglo XVIII se distingue tanto por la mayor
diversidad de temas y géneros que abordó, como por poseer características propias; tipos más suaves contornos
difuminados, reducción en la paleta, colores claros e iluminación uniforme.
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Nacimiento de un proyecto ilustrado
La Real Academia de San Carlos, emanada de la escuela de grabado establecida por Jerónimo Antonio Gil, fue el órgano
rector de las artes e introductor de las formas clasicistas de la Nueva España, además de un instrumento de los
intereses económicos y centralistas de la Corona. Un cuerpo docente inicial estuvo conformado por pintores locales
de extracción gremial. A la fugaz estancia de los primeros maestros españoles, siguió un período de esplendor con
artistas valencianos como Tolsá, Fabregat y Ximeno y Planes.
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