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La leyenda del autobús fantasma

6 junio, 2019
Leyenda del autobus fantasma

Si en algún momento viajaste por la carretera de Toluca a Ixtapa de la Sal, te habrás dado cuenta que era altamente peligrosa porque esta carretera era acompañada por enormes precipicios de roca sólida, es aquí donde cobra vida la leyenda del autobús fantasma.

Esto sucedió en una muy oscura noche en la que llovía había estruendosos truenos que generaban un escalofría en todo el cuerpo. Un autobús lleno de pasajeros iba entrando en las peligrosas y cerradas curvas de calderón.

De pronto los pasajeros vieron como el autobús aceleraba descontroladamente a lo cual el chofer únicamente exaltado dijo: ¡¡Los frenos están fallando!!, el autobús se descontrolo inevitablemente cayendo por el precipicio. Algunos murieron totalmente calcinados, otros murieron al instante del impacto y los que pedían ayuda a gritos, jamás fueron escuchados y fallecieron. Una muerte terrible para estos pasajeros.

Leyenda del autobus fantasma

Aún se encontraban a la espera de que llegara el autobús No. 40, que era el último que faltaba en esa negra noche, evidentemente esto nunca paso.

Al poco tiempo de lo sucedido, hay gente que afirma que anda transitando por la carretera un autobús muy antiguo pero conservado, lo curioso de esto es que los pasajeros, aunque bien vestidos y alerta, no generan ni un murmuro. Se dice que algunas ocasiones en el trayecto, recoge pasaje para transportarlos cerca de su destino, pero sin llegar a él, se cuenta que el chofer siempre les pedía que se bajaran antes y que cuando lo hicieran, no voltearan, hasta que este cerrara la puerta y arrancara, caso contrario jamás les dejaría abandonar el autobús.

Hay quienes en su obediencia una vez que se bajaban y escuchaban como iba arrancando y alejarse el autobús, finalmente volteaban, pero sorpresivamente no veían absolutamente, como si el autobús jamase hubiera existido. Pero oh de aquellos que no obedecían las palabras del conductor, estos en cuanto bajaban y volteaban a ver, se daban cuenta de que en realidad se trataba de un autobús completamente destrozado, hecho pedazos y dentro no había personas comunes y corrientes, sino que estás se veían en los puros huesos, totalmente descarnados, prácticamente son esqueletos. Se comenta que, por tal desobediencia, su fantasma entra al autobús donde se queda atrapado para siempre en la eternidad.

Autor: Eduardo Sánchez

Lugar: México, Toluca