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La leyenda del Charro Negro

5 junio, 2019

Te invitamos a conocer la leyenda del Charro Negro, que trata sobre un jinete el cual galopa por las colonias rurales de México, buscando a alguien apto para que ocupe su lugar

La leyenda del Charro Negro relata la historia de un hombre que era altamente ambicioso, tanta fue que no pudo pagar su deuda y por eso es que fue condenado a los tormentos en el infierno y ahora convertido en un espectro se encarga de cobrar las deudas hacia personas que son como él fue en el pasado y que tienen una deuda pendiente.

La Leyenda del Charro Negro

Cuando comienza a atardecer y el sol empieza a ocultarse, todos en el pueblo comienzan a cerrar sus puertas y a atrancarlas por dentro y los viajeros que se encuentran aún fuera, suelen apresurarse a llegar a su destino, bien saben lo que les espera si se encuentran al Charro Negro.

La leyenda del Charro Negro

El Charro negro en realidad es un ente macabro montando en un caballo con enormes ojos ocupados por bolas de fuego penetrantes que pareciera que pueden ver en el alma de las personas. El espectro puede verse portar un típico traje de charro muy fino y elegante conocido como ajuar de charro.

Para nuestra suerte, las personas que somos de la urbanización no tenemos que preocuparnos como es el caso de los que habitan en las afueras. El Charro Negro se les suele aparecer a personas solitarias, mismas que puede atemorizar mucho más fácil y haciéndolos dudar de tomar malas decisiones.

Por otro lado, hacer mención de que el ahora espectro cobrador de deudas, no siempre tuvo ese aspecto, en algún momento de su vida fue un hombre de carne y hueso como cualquier otro. La leyenda del Charro Negro cuenta que, en un momento desesperado de su vida, tomo una mala decisión por avaricia y ambición y así fue como perdió su alma.

¿Cómo perdió su humanidad el Charro Negro?

El Charro no siempre fue un espectro, este era una persona honesta y trabajadora y venia de una familia muy humilde de escasos recursos, con trabajos la hacían para comer y evidentemente no alcanzaba para los caprichos a los que estaba acostumbrado el Charro, al que siempre le gusto vestir de lo más elegante.

Tanta era su ambición de verse bien que, a veces pasaba varios días sin gastar en comida, con tal de ahorrar para comprarse un buen sombre o algo que le hiciera falta para su traje de charro. Por más que se partía el lomo de sol a sol, no le daba para salir de la pobreza.

Con el tiempo sus padres se iban haciendo más viejos, hasta que murieron, dejándolo completamente solo a su suerte del pobre Charro, todo parecía una maldición que su miseria aumento todavía más. Ante la terrible desesperación y frustración, decidió invocar al diablo y hacer un pacto con él para salir de una buena vez de la pobreza.

Le dio tanta riqueza que se dice que ni en dos vidas sería capaz de gastarla y como era de esperarse, el precio a pagar fue su alma.

El Charro negro poco a poco se fue haciendo viejo, se iba despidiendo de su juventud, además de estar cansado de todos los placeres engañosos de la vida como lo eran las mujeres, el alcohol, los lujos y demás derroches banales que existen. Consecuentemente la soledad le invadía, pues como era evidente, la gente que estaba a su alrededor estaba con el solamente por su dinero, pero en realidad nadie lo quería con el corazón.

Finalmente, un día se le apareció el Diablo para darle un recordatorio del trato que habían hecho y que la fecha para pagar estaba muy cerca. El Charro negro espantado y temeroso logro recordar lo pactado, a lo cual intento esconderse en su hacienda de la que se había hecho, mando hacer una capilla, mando a poner cruces en toda la hacienda, creyendo que con eso se iba a salvar.

Ya no podía dormir, la angustia le oprimía el pecho, con lo que decidió ensillar el mejor caballo que tenía y junto con un pequeño saco de monedas de oro que le quedaban decidió emprender la huida en la noche. Evidentemente el Diablo de inmediato se dio cuenta de que el Charro se estaba echando para atrás en su pacto, y esto lo llevo a aparecérsele en su camino para adelantar el cobro de la deuda por querer huir de su destino.

De pronto ante la impresión, el caballo intento patalearlo, pero era ya muy tarde, las manos del Charro se comenzaron a secar y su carne iba desapareciendo, con lo que únicamente quedaron sus huesos cubiertos por el elegante ajuar de charro. Al ver que su caballo le era fiel, también tuvo el mismo destino que él.

Al final la deuda fue cobrada, sin embargo, el diablo le propuso al charro que algunas veces podría salir del infierno con su caballo para cobrar las deudas que otros hombres habían tenido, con la condición de que si en algún momento algún hombre acepta las monedas de oro que llevaba el Charro consigo, le dejaría que ocupara su lugar y dejaría ir al charro.

Por eso es que desde entonces se le puede ver al espectro, buscando hombres con ambición y avaricia para ofrecerles un trato, esperando que alguno acepte y este sea liberado.

Muchas veces las situaciones de angustia y frustración pueden llevarnos a tomar malas decisiones de las cuales podríamos arrepentirnos el resto de nuestras vidas, hay que tener presentes que el diablo es muy astuto y si no estamos allegados a Dios, puede tentarnos y hacer que tropecemos, para que en un momento de desesperación nos consagremos a él y no a Dios. Esto fue lo que paso en la leyenda del Charro Negro, su miseria lo hizo recurrir a un pacto.