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Leyendas japonesas

5 septiembre, 2019

Las leyendas japonesas han cautivado a toda la población de este bellísimo y tradicional país Japón, así como a todo el mundo entero, gracias a que, a través de estas tradicionales leyendas urbanas del Japón, se suele mostrar una serie de elementos tradicionales y culturales del país en cuestión.

Existen innumerables leyendas cortas de terror rondando por todos los rincones de esta hermosa isla, unas más aterradoras que otras, a tal grado de que son utilizadas para asustar un poco a los niños, con mera intención de que se porten bien y obedezcan en todos los deberes de su hogar, algunas leyendas japonesas antiguas han coexistido desde hace varios siglos, sin que se pierdan o sufran grandes transformaciones en su narración, esto debido a que algunas fueron plasmados en pergaminos, que aún se encuentran en buen estado.

5 Leyendas de Japón cortas

A continuación, queremos mostrarte 5 leyendas japonesas cortas de terror, para que las disfrutes y además las compartas con tus amigos o se las cuentes a tus niños para que hagan su tarea.

La leyenda de Kuchisake-onna (Mujer con la boca cortada)

Los orígenes de esta leyenda de terror se encuentran en los tiempos de los samuráis, en el período Heian (794-1185 d. C). En esos años, se dice que un samurái sorprendió a su concubina en adulterio, cegado por los celos, la habría desfigurado con katana, abriéndole la boca de oreja a oreja.


Después de haber hecho esto cicatrización el samurái diría: “Ahora, ¿quién va a pensar que eres todavía hermosa, Kuchisake-Onna?”

Desde entonces, el espíritu de la mujer con la boca abierta, que naturalmente no sobrevivió a la horrible herida, aparece en ciertas noches frías y neblinosas en busca de venganza.

La venganza convertida en leyenda de terror

Según la leyenda actual, una mujer misteriosa con una máscara en la cara aparece por la noche a personas aisladas que vuelven a casa, a menudo niños, a quienes les hacen una pregunta: “¿Me encuentras hermosa?”.

La víctima es llevada a responder afirmativamente, ya que la mujer, aunque parcialmente oculta por una máscara, es muy hermosa, después de la respuesta la mujer se quita la máscara y la víctima observa la horrible desfiguración, en cuyo momento fantasma, armado con tijeras, repite la pregunta a la víctima temblorosa: “¿Todavía me encuentras hermosa?”.

Si la víctima responde que no, la mujer con la boca abierta, la mata con tijeras, si responde que sí, el fantasma solo demora la ejecución, sigue a la víctima hasta el umbral de la casa y la mata antes de que entre.

Si no respondas sí o no, al final el fantasma cegado por la ira te mataría de todos modos. ¿Qué hacer entonces si te encuentras con Kuchisake-onna? Parece que la única solución es distraer al fantasma para tener tiempo de escapar y entrar a la casa, parece que el fantasma no puede ingresar a las casas de sus potenciales víctimas.

Los métodos para distraer a la mujer varían, dependiendo de los lugares y ocasiones, algunos dicen que la pregunta se debe dar una respuesta provisional que dejaría desconcertada a la misteriosa mujer para poder escapar.

Leyenda corta de Ittan-momen

Los hechos narrados en esta leyenda corta van especialmente dirigidos a las personas que tienen una costumbre muy singular, aquellas que actúan de cierto modo al asustarse con la intensión de sentirse protegidos. Se trata específicamente de quienes encuentran protección debajo de las sabanas, esos que, al asustarse, escuchado un ruido extraño, viendo siluetas extrañas, corren a su habitación, se meten en la cama y se echan encima una sábana como si este fuera el objeto más poderoso, impenetrable o repelente funcional ante los eventos sobrenaturales.


Pues tenemos que decirles que, esto podría resultar un riesgo mayor, ya que pueden encontrarse con un Ittan-momen un yōkai, de la clase tsukumogami. Aparentemente es una inofensiva tira de tela blanca de unos diez metros de largo, de ahí su nombre Ittan-Momen (一反木 “una décima hectárea de algodón”). La diferencia con otras sabanas es que esta tiene ojos.

Esta tela suave y tersa es habitual en todos los hogares de Japón, prácticamente no falta en alguno de ellos, y se pasan de padres a hijos como tradición, es por eso que pueden llegar a cumplir los cien años con tremenda facilidad, y parecen inmunes al transcurso del tiempo.

Al adquirir su alma y tomar vida, aprovecha la oscuridad de la noche para volar libremente por los aires, revoloteando libremente, haciendo piruetas, disfrutando de su nueva etapa. Pero hay de aquel que le haga daño, o que le hizo durante su época de servicio, pues la suavidad de su apariencia no corresponde por completo a su comportamiento, ya que puede ser verdaderamente feroz, y abalanzarse sobre sus víctimas para después enredarse en su cuello y asfixiarlas con una facilidad sin igual.

Por fortuna, tienen una costumbre muy útil para aquellos que pudieran convertirse en sus presas, porque mientras flota por los aires no puede evitar gritar: “¡kararin, kororin, kankororin!”, alertando así a todos sobre su presencia.

Leyenda del Jikiniki

En la tradición budista de Japón, los Jikininki (食人鬼 fantasmas comedores de hombres) son los espíritus de personas que en vida tuvieron actitudes avariciosas, egoístas e irrespetuosas con lo sagrado, al morir adquieren una maldición que les obliga a buscar y comer cadáveres humanos. Su apariencia física es similar a los cadáveres en descomposición, pero, además, se les dota con afiladas garras de color rojo.


Los Jikininki aprovechan la oscuridad de la noche para realizar sus fechorías, las cuales consisten particularmente en acechar los lugares donde pueda conseguir cuerpos de personas recién fallecidas, así como las ofrendas que se dejan para ellos. También, saquean las tumbas buscando objetos valiosos que le sirvan para pagar el soborno a los oficiales locales a cambio de que le permitan seguir con sus profanaciones.

Verlos resulta terrible para cualquiera, su aspecto es tan tenebroso que las personas quedan congeladas por el miedo. Incluso ellos mismos se odian mucho porque reconocen la clase de monstruos en que se han convertido. Pero, de igual manera tienen la habilidad de disfrazarse de humanos normales durante el día para intentar llevar una vida común.

De cualquier manera, bastantes historias les dan la habilidad de disfrazarse mágicamente como un ser humano normal y hasta llevar “vidas” normales durante el día.

Existen muchas leyendas de terror sobre los Jikininki, una de las más conocidas se refiere a alguien que en vida fue un sacerdote que solo se preocupaba por sus ropas en lugar de las obligaciones propias de su mandato, en cierta ocasión un joven viajero tocó a su puerta pidiendo refugio, pero este le recibió con malas formas y le envió a la aldea cercana. Ahí fue bien recibido, pero debido a que estaban de luto por la muerte de un familiar, todos se marcharon según su tradición, dejando al joven con el cadáver.

Esa misma noche, vivió una experiencia que lo dejó aterrado, pues una horrenda criatura se acercó al fallecido y se alimentó de él, al igual que de las ofrendas que le habían dejado. El chico no pudo hacer nada para evitar esto, y cuando los parientes regresaron no parecieron sorprendidos de lo ocurrido. Por su parte, el muchacho estaba confundido de que el sacerdote de la ermita no viniera a hacer los servicios funerarios, pero todos le dijeron que ahí no había ninguno. Entonces el joven regresó por donde vino y se encontró con el monje, quien le explico que era en realidad un Jikininki, esa criatura deforme y grotesca que había visto devorando el cadáver la noche anterior y le pidió que rezara por él, para que así su alma pudiera descansar en paz, y dejara de ser esa horrible criatura.

Después de escuchar la historia y las lamentaciones de ese ser maldito, tanto el anciano sacerdote como la ermita se desvanecieron.

Leyenda del kappa

La piel se describe como escamosa y de color verde. La principal característica de kappa es la depresión llena de agua en la parte superior de la cabeza. Esta cavidad está rodeada de pelos cortos y erizados. Los niños pequeños de Japón son una de las comidas favoritas de kappa, aunque también está dispuesto a comer adultos.

Se alimentan de sus víctimas indefensas, chupando las entrañas por el ano. A menudo, cerca de los ríos de algunas ciudades, aparecen advertencias contra estas criaturas.

Se dice que Kappa también tiene miedo al fuego y algunas aldeas celebran festivales de fuegos artificiales todos los años para asustarlos y mantenerlos alejados. Hay varias teorías sobre el origen de kappa en el mito japonés. Una posibilidad es que se hayan desarrollado a partir de la antigua práctica japonesa de flotar los fetos de niños nacidos muertos a lo largo de ríos y arroyos.

Leyenda del hombre delgado

En los últimos años, un nuevo “Hombre Negro o Coco” ha aparecido con el uso de Internet su nombre es hombre delgado.

La leyenda del hombre delgado explica que se trata de un hombre de complexión blanca, de contextura flaca, de unos 240 cm de altura. Su cara está desprovista de ojos, nariz, boca y orejas. Tiene dos brazos largos hasta las rodillas que terminan en grandes manos con dedos con garras. Además, tentáculos negros emergen de su espalda.

Viste un esmoquin negro con una corbata negra o roja y, a veces, una gran boca sale de su rostro con dientes muy afilados y una lengua negra enrollada en el extremo. La lengua se usa para estrangular a la presa.

La leyenda del hombre delgado, por lo general, indica que este trata de secuestrar a niños entre las edades de 5 y 15 años, pero no es raro enfocarse en adolescentes y adultos también. A menudo se encuentra en bosques o en lugares abandonados y oscuros, pero también se han reportado avistamientos en áreas habitadas como en ciudades y casas.

Estas 5 leyendas de terror japonesas son solo algunas de las que se cuentan dentro de este país, pero los relatos que existen son muchísimos, más adelante iremos haciendo crecer este listado, para que agregues estas leyendas cortas a tu colección y las disfrutes, déjanos tus comentarios y si conoces otra leyenda o historia de terror, avísanos.