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Mercado inmobiliario en 2021: así le afectará la pandemia

El año 2020 está a punto de terminar y su suceso más notorio, la pandemia del SARS-CoV-2 que provoca la COVID-19, impactó prácticamente todos los sectores. Entre ellos, el inmobiliario.

En mayo, cuando buena parte del mundo se encontraba en plena primera ola de contagios, Deloitte hacía su previsión para el sector inmobiliario en México. La pandemia iba a afectar, en primer lugar, al modo de trabajo: se preveía que operar de manera remota iba a convertirse en algo permanente en nuestras vidas, cambiando la relación con los clientes y reduciéndose drásticamente la concentración de personas en oficinas.

Ya entonces también se vislumbraba que los inmuebles más afectados serían los que generasen mayores concentraciones de personas, como ha sucedido con los dedicados al alojamiento. Se aconsejaba que implementasen esquemas innovadores para continuar generando valor, y eso también se hacía extensivo a los propietarios de locales y centros comerciales.

Han pasado los meses y ahora es necesario mirar al futuro para saber cuál ha sido el alcance real de la pandemia y realizar nuevas predicciones que nos preparen. La inminente llegadas de las vacunas, según se anuncia desde el Gobierno, ha motivado un horizonte de esperanza que ya se deja notar en la bolsa mexicana y en el peso, en la línea de lo que ha sucedido en otros países del mundo.

Mercado inmobiliario en 2021: así le afectará la pandemia

Así buscaremos inmuebles

En mayor o menor medida, los pronósticos realizados sobre la nueva modalidad de trabajo remoto han sido los más certeros. Antes de la pandemia ya era frecuente que quienes buscaban inmuebles lo hiciera de manera online en algún portal inmobiliario destacado, pero ahora se ha convertido en obligatorio. La opción de personarse en las oficinas cada vez se descarta más.

Las inmobiliarias han buscado la innovación y es frecuente que ofrezcan recorridos virtuales que evitan a los clientes los desplazamientos y el contacto personal. Son nuevas herramientas que permiten a los interesados acceder a una plataforma que ofrece vistas detalladas, aunque también se ha implementado el sistema de cita previa para las visitas presenciales con el despliegue de seguridad necesario por la pandemia.

Según fuentes especializadas del sector, la tendencia actual es que los clientes busquen propiedades con habitaciones multifuncionales en las que completar más de una de sus actividades diarias, como trabajar y descansar. Además, dado que la pandemia redujo las posibilidades de disfrutar al aire libre de manera segura, se buscan viviendas con exteriores más o menos amplios, sean jardines o terrazas a pie de calle o los llamados roof garden en los pisos altos.

Por otro lado, si antes ya era frecuente buscar viviendas que estuvieran cerca de puntos de interés, ahora la tendencia se ha afianzado. Hablamos de gimnasios, albercas, spas y otros centros que se utilizan frecuentemente para la salud, el bienestar y/o el entretenimiento. Es más, en la medida de lo posible, se buscan que formen parte de la misma comunidad donde se encuentra la vivienda, para así evitar esos desplazamientos que la pandemia ha puesto en jaque.

Siguiendo datos del Banco Inmobiliario Mexicano, para el próximo año hay buenas expectativas de recuperación económica. Y es que durante este 2020 se han tomado medidas que colocarán alrededor de 7900 millones de pesos de créditos puente para el desarrollo de proyectos, además de ofrecer precios reducidos y facilidades de pago. Pero para más información y precios exactos que permitan calibrar el alcance de estas ayudas, es mejor consultar a los portales inmobiliarios.

Los retos que afronta el sector

Entidades públicas y privadas se muestran optimistas de cara no ya a 2021, sino al cierre de este mismo 2020. Pero es evidente que el sector ha afrontado una fuerte caída en la comercialización por la merma del poder adquisitivo de las familias y la prudencia con la que se han comportado los inversores, a lo que ha sumado el paro de actividades en la construcción. Es por ello que, pese al optimismo, el sector tiene retos que afrontar.

El principal es recuperar la posición que tenía al cierre de 2019, y eso implica crecimiento, sanear los activos de las instituciones y operarlas con base en lo aprendido en cuanto a sistemas de trabajo. También tendrán que hacer los ajustes necesarios para adaptarse a la disminución de ingresos de la que hablábamos, pues no olvidemos que se habían perdido dos millones de trabajos para cuando el empleo comenzó a recuperarse en junio.

En definitiva, las expectativas de las instituciones públicas y privadas son favorables pese a los retos que afronta el sector. Están basadas en la demanda registrada de vivienda, sobre todo en lo que respecta al segmento medio y al incremento de solicitudes de espacios industriales y logístico. También contribuyen a los pronósticos favorables los rápidos cambios que ha implementado el sector en su atención directa al cliente.