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No podrás dormir

7 junio, 2019
4.5
06

Alison era una adorable joven que radiaba una impresionante belleza, era una persona muy noble y gentil, que además se daba a respetar. Esta chica tenía un ángel en su ser, era una buena samaritana, tal que le gustaba mucho ayudar a las personas, apoyando mucho a los ancianos que no podían valerse por sí mismos.

Todos los días durante su trayecto, Alison se pasaba por donde vivía Dayana una mujer ya anciana que rondaba los 70 años, pero que no todos tenían relación con ella, incluso le temían.

Una tarde, Alison pensó en que podría hacerle una tarta de manzana a la señora Dayana, puesto que le gustaba mucho todo lo que era dulce, pero que por prescripciones médicas no solía comer cosas tan dulces. Así que una vez que estuvo lista, decidió írsela a llevar antes de que se enfriara, cuando se la entrego, esta se puso muy contenta al grande que tenía una enorme sonrisa, un hecho sorprendente, porque jamás la había visto sonreír.

No podrás dormir

Entre las muchas veces que cruzaba por la casa de la señora Dayana, Alison vio algo extraño, la puerta de su casa se encontraba entre abierta, ella nunca la deja así, Alison se acercó y vio de cerca como la manija de la puerta se encontraba manchada de sangre, abría un poco la puerta y llena de miedo, vio que había al parecer un hombre que se paseaba de un lado a otro por la sala. Alison intento marcharse de manera rápida, pero aquel hombre la vio y la llamo por su nombre, a lo que Alison se detuvo y le dijo que buscaba a la señora Dayana, pero como no estaba, mejor se iba a marchar.

Aquel hombre misterioso que se encontraba dentro de la casa de la señora Dayana, le dijo que necesitaba su ayuda, que la señora Dayana lamentablemente había fallecido, en la mirada del hombre se veía mucha tristeza y algunas lágrimas entre los ojos.

Como era lo más evidente, Alison supuso de inmediato que el hombre era quien había asesinado a la pobre señora, así que intento irse, pero el hombre noto que había visto la sangre, así que la sujetó de un brazo, dándole un fuerte golpe en la cabeza, dejándola desmayada. Cuando la chica despertó, se dio cuenta que estaba amarrada a la cama, al lado de la fallecida y sobre la pared se podía leer una nota que decía “te dejare libre hasta que el cuerpo de Dayana haya desaparecido, deberás cuidarla, porque si no su espíritu estará por siempre dentro de esta casa”

Alison muy aterrada y con lágrimas en los ojos, comprendió que el cuerpo que se encontraba a su lado, en realidad no era el de la señora de Dayana, sino que se trataba de su abuela.