Skip to content

¿Qué son las imágenes de satélite y cómo funcionan?

Se consideran imágenes de satélite a las tomas de la Tierra capturadas por un satélite o avión de alto vuelo con el fin de obtener información. Existen diferentes satélites sobrevolando el planeta, cada uno de ellos con una finalidad distinta, por lo que los datos que recogen también son diferentes. En función de la calidad de los datos recogidos podemos hablar de una imagen de alta resolución, resolución media o baja resolución.

Cada satélite está equipado con uno o varios sensores que se encargan de capturar datos utilizando la radiación electromagnética. Dichos sensores pueden ser de 2 tipos, pasivos y activos. Los primeros utilizan la radiación emitida por el Sol y reflejada por la Tierra y no requieren de energía propia, aunque su utilidad depende de la luz solar; por su parte, los activos requieren una fuente de energía, pero generan su propia radiación, por lo que pueden usarse en cualquier momento del día y del año.

¿Para qué se usan los datos de satélite?

Los usos que pueden aplicarse a estos datos son diversos, entre ellos destacan los siguientes.

Previsión meteorológica

Los satélites destinados a este fin pueden monitorizar las condiciones climatológicas a nivel mundial. Los sensores colocados en estos satélites miden la luz reflejada y la temperatura mediante infrarrojos. Gracias a ellos pueden elaborarse patrones climáticos y conocer con antelación eventos climatológicos extremos.

Cálculo de la vegetación

La teledetección se ha convertido en una pieza fundamental en la gestión de la agricultura y la silvicultura. Las imágenes captadas por los satélites se analizan en software especializado usando índices de vegetación, entre los que destaca el NDVI (Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada), los cuales muestran el verdadero estado del campo, ya que los problemas no son siempre visibles. 

Gracias a dichos análisis, es posible saber numerosas características como la salud de los cultivos, la humedad del suelo, o la existencia de plagas o enfermedades. Asimismo, esos datos son interpretados por el software generando mapas de vegetación o productividad, con los que se puede aplicar la tasa variable de insumos.

Mapeo y cartografía

Con ortoimágenes obtenidas a partir de imágenes de satélite de alta resolución es posible crear una imagen de una zona con gran cantidad de detalles y, además, con datos georreferenciados. Los mapas generados tienen múltiples usos, aunque la mayoría están orientados al aprovechamiento de la tierra: planificación urbana, selección de emplazamientos, cartografía de zonas urbanas y no urbanas, etc.

 Evaluación del riesgo

El resultado posterior a una catástrofe natural suele traer, en el mejor de los casos, una destrucción importante de patrimonio sin pérdidas humanas. Una parte importante del trabajo de los equipos de rescate es el tener información anticipadamente, pero cuando ya es tarde y la catástrofe ya ha sucedido, se apoyan en imágenes de alta resolución que les permite detectar cambios en base a los objetos reconocibles en dichas imágenes para evaluar los daños causados y los peligros a los que se enfrentarían en misiones de rescate.  

Planificación urbana

Como se mencionaba anteriormente, la planificación urbana requiere de datos de satélite, en concreto los que mejor se adaptan a esta tarea son las imágenes estereoscópicas. La creación de modelos 3D del terreno permiten a los ingenieros civiles seleccionar el emplazamiento de cada edificio, diseñar el mapa de alcantarillado y de puntos de drenaje de agua, colocación de elementos como torres de alta tensión, antenas de redes, etc.

Monitorización del cambio climático

Con la ayuda de los satélites especialmente diseñados para esta tarea, es posible advertir cambios en la cubierta de hielo, tanto en la Antártida como en el Ártico. Asimismo, las imágenes de satélite muestra también la desertificación de nuevas zonas anteriormente fértiles y llenas de vegetación, así como incendios forestales, deforestación masiva y otros eventos que contribuyen al cambio climático. Estos datos son prueba irrefutable de lo que sucede en el planeta y un llamamiento a gobiernos y organizaciones medioambientales para que tomen las medidas necesarias para revertir esta tendencia.

La aplicación de imágenes de satélite no se limita solo a estos campos y ámbitos, pues es difícil cuantificar su enorme utilidad. Al ser una fuente fiable de datos, sumado a un coste cada vez más rentable, es una solución de gran valor en múltiples sectores y empresas a la hora de tomar decisiones.